Ella se viste despacio y él la mira irse, ya se cerrará la puerta y ni van a despedirse.
Se cruzarán en un bar y serán como dos extraños. 
El guarda unas fotos y le cuesta estar sobrio, ella marcha hacia el trabajo 
y ya espera un novio. Se cruzarán por la ciudad, se mirarán, son dos extraños. 
Tan sólo un recuerdo les sople como el viento.  Ya no sonarán los temas que más
 les gustaban,  pronto cambiarán las calles donde caminaban, 
se cruzarán por la ciudad y sólo serán como dos extraños.